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El jueves le pusieron una multa de 200 euros a una amiga mía para saltarse, en bici, dos semáforos en rojo. En la zona de Arc de Triomf, en Barcelona. Evidentemente, si eso es lo que marca la ley, nadie le puede discutir la multa al guardia urbano en cuestión. En cambio sí se puede críticar la inexistencia de una estrategia eficiente para ordenar la circulación de bicicletas en una red urbana que, por muchos esfuerzos que se estén haciendo, no está preparada para la convivencia entre peatones, ciciclistas, conductores de motos, de coches, de autobuses y -para hacer mayor la fiesta- también tranvías.

Por cuestiones prácticas soy un ciclista urbano total, por Barcelona casi sólo me muevo en bicicleta -alternándola con metro y autobús-. Es impresionante el cambio que ha hecho la ciudad en ese sentido. Cuando tenía 14 años hicienron los primeros carriles-bici por la Diagonal, pero los ciclistas eran pocos e iban en bici sobretodo por motivos ecologistas.

Con la incorporación de la bici como medio de transporte estándard por Barcelona, es lógico que hayan controles. De hecho, hay muchos puntos de la ciudad donde pienso que debería haber urbanos multando a ciclistas: sobretodo en aquellas calles donde a pesar de haber un buen carril bici, algunos ciclistas van por donde quieren. Es el caso, por ejemplo, de la Diagonal entre Glòries y el mar. A pesar de los baches y aunque no es un carril bici bien separado de la acera -forma parte física del paseo central de la avenida- es un carril que está bastante bien y que permite circular rápido.

Y en cambio cada día cientos de ciclistas lo obvian, hacen como si no existiera y van por el espacio de peatoes. ¿A qué espera el Ayuntamiento a tener un equipo de urbanos fijo en puntos como este para deleitarse poniendo multas? En estos puntos, ¡que pongan tantas como puedan!

En cambio, los casos que conozco de multas puestas son absurdas. Mi amiga ciclista, la multada, es modélica: va con casco, con las luces encendidas por la noche, es prudente … ¿Saltarse un semáforo rojo? ¡Quien no se lo salta alguna vez en bicicleta! Porque, aunque cueste de entender, la bicicleta como medio de transporte circula con una lógica diferente.

Y eso seguramente es lo que dificulta la adaptación de las bicis a las ciudades: que quizá saltarse un semáforo en rojo en una calle no es grave ni decisivo y, en cambio, sí que estratégico castigar la circulación de bicis por zonas repletas de peatones, y eso no veo que se haga.

Total, que por lo que me explican, el urbano ya vio que la pifiaba, pero mi amiga deberá pagar. 200 euros, o 100 si paga rápido la multa.

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